- Pehuajo

Los Pueblos

Guanaco

Primer asentamiento en el partido de Pehuajó.
Juan Drysdale, gracias a su amistad con el Gral. Roca (ya que frecuentaban las mismas entidades sociopolíticas y culturales), se benefició en 1872 con 15 leguas de campos fiscales en el partido de 9 de Julio al exterior de la línea de frontera.
Juan Drysdale nació en Escocia, el 2 de Julio de 1833. Al quedar huérfano viajó con su tío Tomás Drysdale y su primo José a la Argentina. Era el año 1848 y tenía 15 años.
Según las investigaciones históricas realizadas por el Pbro. Julio Vicario el 5 de Febrero de 1872 Alfonso Godoy se presentó al Superior Gobierno de la Provincia de Buenos Aires acompañando el testimonio de concesión de un terreno de propiedad pública ubicado en el Partido de 9 de Julio, al exterior de la línea de frontera, compuesto de tres leguas cuadradas, otorgado a su favor el 15 de Noviembre de 1870, ante el escribano Alejandro Araujo, exponiendo que habiendo transferido sus derechos al mencionado terreno a Carlos Rodríguez, solicitaba le fuera admitida esta transferencia.
Esa solicitud se aceptó favorablemente, presentándose luego Carlos Rodríguez pidiendo que se traspasen sus derechos a Juan Drysdale. El 22 de Julio de 1872, el gobernador Mariano Acosta aprobó la venta a favor de Juan Drysdale, del terreno compuesto de 8099 hs. 52 as. 48 cs. En el campo de Drysdale existía entonces una laguna, conocida con el nombre de Laguna de los Guanacos, con el que se designó a este paraje que fue el primer asentamiento humano en la posterior jurisdicción del Partido de Pehuajó.
En 1876, Juan Drysdale encomendó al agrimensor Thamm la partición en tres fracciones de las 15 leguas de campos. Dos de ellas cedió a su tío Tomás y a su primo José, quedándose con una que construiría la Estancia San Juan. La fracción de su primo José se convirtió en la Estancia Nueva Escocia y la de su tío Tomás en Estancia Santo Tomás (en el actual partido de Carlos Casares).

Antecedentes del Pueblo San Bernardo y Estación Guanaco:
Por una ley del mes de Agosto de 1871 se autorizó al Poder Ejecutivo de la Provincia de Buenos Aires a reservar lotes de 16 leguas cuadradas, en los lugares que estimara conveniente, para la fundación de pueblo y ejidos. En Noviembre de ese año el gobernador Emilio Castro suscribió un decreto haciendo la correspondiente reserva en el paraje “Las Mellizas” ubicado en el extenso partido de Nueve de Julio creado en 1863 por el Coronel Julio Vedia en el avance de la frontera Oeste.
Tal medida determinó el asentamiento de nuestros primeros pobladores y la creación posterior de grandes y medianos establecimientos rurales, entre ellos el del activo ganadero Don Bernardo Garat. Éste provino del norte de la provincia, desde los pagos de la antigua Cañada de la Cruz, en una carreta y estuvo a punto de ahogarse al atravesar el río. Lo salvó providencialmente cuando ya lo arrastraba la corriente, su acompañante Don Remigio Gómez, un gaucho de nacionalidad uruguaya, que murió en el pueblo San Esteban, estación Chiclana. En 1881 adquirió una legua de campo al sur de las tierras adquiridas por Juan Drysdale nueve años antes. El matrimonio Bernardo Garat – María Osquiguil se estableció en su estancia de “El Porvenir” en 1882, donde funcionó la posta “El Canario” de la galera de un empresario de apellido Díaz que circulaba entre 9 de Julio y Trenque Lauquen.
El 3 de Enero de 1889, ante el escribano Rodríguez Brizuela, José Drysdale donó a la empresa del ferrocarril 26 metros de ancho para vía y 250 metros de ancho para la estación “Guanaco”, nombre que se puso a la estación por pedido expreso de Drysdale.
El 23 de Julio de 1889 quedó inaugurado el tramo Casares – Guanaco de la línea Oeste. La estación era en realidad un simple apedero y estaba ubicada en la entrada de la Estancia Nueva Escocia de José Drysdale. A partir del paso del ferrocarril en 1889, Bernardo Garat proyectó y llevó a la práctica el trazado de un pueblo en sus tierras, al sudoeste de la estación Guanaco. Se encargó luego al agrimensor Thamm la concreción del plano de un pueblo que se denominaría San Bernardo. En 1895 a la altura del Km. 336.207 en terrenos donados por Bernardo Garat se construyó nuevamente la estación.
El martillero José Arias procedió a rematar solares y quintas: “el domingo 14 de Marzo de 1897 a las 1 p.m. y después de una abundante carne con cuero que se servirá a la concurrencia, procederé a vender en subasta pública, sin base, 36 manzanas, con 12 solares cada una y 8 quintas con una superficie de 10.000 metros cuadrados…”.
Por lo tanto se toma como fecha de fundación del pueblo de San Bernardo el mismo día del remate, 14 de Marzo de 1897, y fundación de la estación Guanaco, fecha de apertura del ramal Casares – Guanaco, el 23 de Julio de 1889.

Origen del Nombre

El nombre “GUANACO”, palabra quechua cuyo equivalente en mapuche es “LUAN”, fue usado para designar un animal autóctono del territorio bonaerense y del norte argentino. Se trataba de perpetuar el de una laguna del lugar, muy conocida por los indios y boleadores a cuyas orillas venían a cazar.
En el año 1889 se le dio el nombre “Guanaco” a la estación del incipiente Ferrocarril del Oeste. En 1903 también comenzó a llamarse así a un molino a viento perteneciente a la firma Juan y José Drysdale, cuya fama se extendió muy pronto en todo el territorio nacional y aún en el exterior, a partir de 1903, fecha de su invención. Juan Drysdale, al igual que su tío Tomás y su primo José, se dedicaron desde su Estancia San Juan, a la importación y venta de maquinaria agrícola y registró con el nombre e imagen de “Guanaco” varias herramientas.
Con el nombre “Guanaco” se conocía desde muy antiguo, toda la zona, pues la laguna de agua dulce constituía punto de referencia para rastrilladas de los indios, coto de caza para los boleadores y más tarde descanso para excursiones militares, posta de carretas y diligencias. Así lo consignan cartógrafos militares como Melchert y Wysocky en sus mapas para la Campaña del Desierto, con fechas anteriores a 1875.
Hasta 1987, el pueblo se denominó San Bernardo y la estación del Ferrocarril, Guanaco. Sin embargo, a partir de esa fecha, por resolución municipal, se modificaron tales denominaciones. Se llamó a la estación, San Bernardo y al pueblo, San Bernardo de Pehuajó. Finalmente, en Septiembre de 2002, se realizó en Guanaco una sesión ordinaria del HCD, presidido por el Intendente Municipal Juan Carlos Mascheroni, la presencia de la Delegada Silvia Manfrino, vecinos y medios periodísticos. El acto se realizó en la EGB Nº 7 de Guanaco, continuando con la modalidad de llevar a los pueblos las sesiones públicas del HCD.
En tal sesión se aprobó por unanimidad el proyecto de Ordenanza presentado por todos los concejales, proponiendo la modificación del Art. 1º de la Ordenanza 20/88, referente a la designación de la población con el nombre que popularmente identifica a sus habitantes, Guanaco, ya que el nombre San Bernardo provocaba irregularidades en las actividades cotidianas, en especial en la entrega de la correspondencia y, además, porque los vecinos sentían mayor identificación con este nombre tradicional.

Primeros pobladores

Desde la inauguración de la Estación Guanaco en 1889 hasta el primer remate de solares y quintas en 1897, se afincaron alrededor de la parada del ferrocarril dos importantes comercios, como lo eran: el almacén de Scala Hermanos al oeste de la Estación y el almacén de Fages y Mesa al sur de la misma.
Recién comienza el nucleamiento de vecinos en 1897, después del citado remate, sin la aprobación del trazado por parte de las autoridades competentes. Durante 1897, el escribano Wells, otorgó escrituras a favor de Francisco Oreciabi, Alexandre Conquet, José Stcinschleger, Alberto Pelatti, José Valladares y Francisco Fernández Bouzada, Elias Divoy, Francisco Flores, Francisco Bianchi, Marcos Sobel, y Ángel Herman, Ventura Arca, Juan Levin, Gerónimo Farina, Sebastián Peña, Pedro Piatti, Fidel Moiger, Faber Katz, Marcus Weingast, Jacobo Tocar, Wullf Ojean, Samuel Gas, Lázaro Wilder, Iris Guitelman, Abraham Daj, Agustín Fariña, Federico Casanova, Juan Costé, Valerio Escobar, Luís y Victorio Scala, Santiago Gir y Eleuterio Martínez.
En 1889, compran más lotes Bernabé Gómez, Florencio Mesa, María Victoria Mesa, Tomás Cabrera, Juan Ballesteros, Valentín Zucerello, Antonio Castillo, Nicasio Quintero, Francisco Larousse y otros.

Chiclana

Al igual que otras localidades similares, Chiclana (como mas se le conoce), nació a orillas de las vías, cercanas a ellas tuvo y tiene su edificación.
Su nombre recuerda a Feliciano Chiclana, uno de los integrantes del Primer Triunvirato (1811). Por los rieles llegaron herramientas e insumos, salieron grandes cantidades de granos y frutos del campo, netamente rural, el ocaso del ferrocarril, lo privó de posibilidades.
Se desconoce su fecha de fundación, pero se sabe que fue don Manuel Trejo quién lo fundó en tierras de su pertenencia. Se supone que fue en la década de 1880, que es cuando se extiende el Ferrocarril desde Nueve de Julio.
En 1889, don Manuel Trejo, luego primer intendente de Pehuajó, creó la “Escuela de los Pobres”, el nombrado fue uno de los propietarios de campo.

Mones Cazon

El abogado Rodolfo Mones Cazón que había creado otras colonias agrícolas, que poseía tierras muy ricas al sur del partido, entendió que el tren que ya había llegado a Magdala, seguramente se extendería por sus tierras y sería el enlace para que colonos, inmigrantes y criollos arribaran a hacer producir sus tierras. El 4 de agosto de 1911, el nombrado fundó el pueblo Mones Cazón. Sus apreciadas tierras fueron dando frutos, la población creció en forma notable. Pasados muchos años, la riqueza por los campos y el bienestar de sus habitantes y quizás por la distancia con la ciudad cabecera, hubo épocas que casi se autoabastecía o no dependía tanto de Pehuajó.
Fueron creciendo comercios, instituciones de todo tipo que la comunidad apoyaba y hacia funcionar cada vez que organizaban actividades. La educación fue un factor importante en la comunidad, que siempre bregó por conseguir lo mejor.
Durante la década del setenta, el bienestar conseguido, hizo que la población aumentara sustancialmente, según el censo del 1980, los “monescacenses” eran alrededor de 4.000.
La Cooperativa Agrícola Ganadera, emprendimiento que tuvo mas de 250 socios y abarcó innumerables rubros, daba trabajo y mantenía un contante rotar de medios de transportes, locales o que venían con mercaderías para si deposito.
Luego vinieron inundaciones, desastre natural que provocó pérdidas infinitas difíciles de reponer, las consecuencias todavía hoy tienen vestigios y cuando se analiza la cantidad de habitantes, asusta saber que se redujo en más del 40% en esos años.
Con la concreción del acceso pavimentado, los pobladores han podido establecer un vínculo más cercano con la ciudad cabecera, siendo también una gran comodidad para quienes se trasladaban de otros lugares.
En enero de 1904, doña Edelmira Mones Cazón se Sacristo pide permiso para abrir 2 callejones y un camino vecinal en campo de su propiedad. La villa de Mones Cazón mereció la aprobación de sus planos hacia el año 1911, para el 4 de agosto.

El Dr Mones Cazón fue su colonizador, Diputado, Abogado, Magistrado, Publicista, Diplomático, subsecretario de haciendo en el gobierno de Avellaneda. Actuó en la revolución de 1880, peleando en Barracas y Puente Alsina. Fue uno de los primeros pobladores de La Plata, fundó la colonia agrícola Las Mostazas, en Coronel Pringles, fue uno de los primeros pobladores de la colonia San José en Pehuajó. La Zei-Corá en Formosa, La Edelmira en San Vicente y Villarino en Bahía Blanca.
Entre sus primeros pobladores se encuentran: las familias francesas con apellidos que aún suenan conocidos como Labourdette, Buclier, Bosié, Dutrau, Debesieux, Trezeguet, Etchepare (vasco-francés) y Otharán.
Pasados varios años de su fundación, arriban familias como las de Huberty, Dolce, Basso, Fisela, Casquero, Carrera, Criado, Jerez, Llambruno, Argüero, Riera, Olgado, Porgomingo, Steimber, Antona, Aquerman, Goldstein, Scardino, Steiman, Sisini, Alduncin, Herrera, Ames, Del Campo, Santero, Vitangelo, Cutini, Norry, Africani, Gatti, Juarros, López, Dimeo, Odriozola, Polera, Pugnaloni Cejas, Monsalvo, Gros, Banegas, Pacelli, Laurenz, Piazza, Thomas, Canestro, Airas, Giasono, Zaratiegui en una lista de involuntarios olvidos que debería continuar.

Nueva Plata

Fundada el 1º de diciembre de 1888 por don Rafael José Hernández como Centro Agrícola “Nueva Plata”, dentro de la estancia “El Tata”, pensando en un pueblo con el mismo nombre y con la posibilidad de que a sus tierras altas llegue el ferrocarril.Nueva Plata sería,imaginaba por Hernández similar a la ciudad de La Plata en su trazado.
Ese misma fecha reúne también la creación de una Capellanía Vicaria en la que fue nombrada interinamente en la que fue nombrado el presbítero Doctor Eugenio Durand, el 11 de marzo de 1889, la misma fue elevada al rango de rango de Parroquia y tenía jurisdicción sobre Pehuajó y Trenque Lauquen. Fue puesta bajo la advocación de San Anselmo en memoria de su esposa Anselma G. Serantes fallecida muy joven. Hernández intentó poblar con inmigrantes la colonia, pero no pudo ser, al igual que la llegada del ferrocarril. En la plaza Arzobispo Espinosa se encuentra el monumento a Rafael J. Hernández realizado por su hijo Rafaelito.

Al pueblo se puede llegar por un acceso pavimentado, construido luego de aquellas lamentables inundaciones, que acarrearon buena parte de la migración ocurrida.
Sin duda, Nueva Plata, tuvo un destino muy distinto al soñado por su creador, pero es un lugar de significación histórica, donde hoy sus habitantes intentan vivir el presente, recordando el pasado y pensando en mejoras futuras.

Magdala

Fue fundado el 10 de julio de 1908 por los señores Maglioni y Carlos Arias y trazado en el mes de agosto de 1911 por la Compañía de Tierras Franco Argentina “La Inmobiliaria”. El nombre “Magdala” deriva del de su fundadora: Magdalena Maglione de Noceti.
En el Anuario Guía “Pehuajó” de 1929, pueden observarse la plenitud del pueblo, con la existencia de varias casas de comercio e instituciones El 10 de Julio de 1908, se concreta la creación de la estación de ferrocarril de trocha angosta denominada Magdala.
Esta fecha se la tomó como fundación del pueblo, acción que se atribuye a Carlos Arias y Carlos Maglione.
El ferrocarril avanzaba según proyectos, hacia la hoy provincia de La Pampa, atravesando la extensa provincia de Buenos Aires y acercando el progreso , a su vez, llevando toda la producción de la región hasta el puerto donde se embarcaba en varias direcciones. Magdala, rodeada de estancias, tuvo épocas de una movimiento importante, que llevó a la apertura de negocios de diferentes ramos que proveyeran al poblador y las familias de los hombres que en ellas trabajaban.
Primero el cese del ferrocarril, luego las inundaciones, comenzaron a mermar las posibilidades. Poco a poco faltaba la presencia de alguien, cada vez se notaba mas la falta de trabajo en la parte rural, debido al arribo de maquinas, influyo en el decaimiento de Magdala.
Capilla "Santa Rosa de Lima":
El edificio fue construido por los señores Figueras y Manfrini, en el terreno donado por el Sr. Poggio, primeramente en forma de salón, utilizándose en ese entonces como biblioteca comunitaria, siendo su cuidador el Sr. Palaro.
Cuando se decidió realizar la capilla se llevaron todos los libros de la biblioteca en el camión del Sr. Ventura Prieto hacia la Municipalidad de Pehuajó.
Al cabo de unos años se formó un grupo de damas, el cual se llamó “Pro – templo”, que presidía la Sra. Laura de Ates Etcheverry las cuales tuvieron la necesidad de la creación de una capilla para la localidad, es así como se ponen manos a la obra para concretar su sueño. Fue inaugurada gracias al impulso del Padre Francisco Ulrico, un 30 de agosto de 1934, bautizándose con el nombre de la patrona de América Latina Santa Rosa de Lima. Su imagen fue traída por la Sra. Sara Vivanco de Noccetti y sus padrinos en la inauguración fueron los Sres. Mario Mayor Díaz y Sra., y Elelou y Sra.
Se fue equipando en su interior a través de las donaciones de muebles de la Sra. Noccetti, ya sea con bancos, mesitas, etc. El mueble de madera ubicado en el altar y el sagrario fue construido por las manos del Sr. “Poroto” Catalano.
Al correr del tiempo se fue completando de distintos elementos que hacían falta por ejemplo: la imagen de San Cayetano fue donada por el Sr. Florentino Mayoral, el cual le encargó a la Sra. Dominga Morales (Magdalense), que la comprase en Bs. As. Donde ella residía. La sillita de confesión fue restaurada gracias al aporte del Sr. Otóñelo en 1980.

Las imágenes de Ntra. Sra. De Lourdes y de San Antonio fueron traídas en la década del 90 por el Padre Edgardo Iriarte, también puso en funcionamiento el Santo Sagrario donde se conservan hostias consagradas o el mismo Jesucristo presente en la eucaristía.
En la misma década la Municipalidad de Pehuajó, siendo su intendente Don Julio Rodríguez donó cinco bancos para la capilla.
El cuadro que hoy se encuentra en la sacristía de 1.10 cm. x 83 cm. de Jesús Pastor fue traído por la Sra. De Noccetti y en los primeros años de vida de la capilla se encontraba arriba del altar, hasta que se trajo una imagen de Jesús sobre una base romboide, la cual fue sacada en el mes de agosto de 2004, debido a que el Padre Oscar Abosaleh trajo una cruz con Jesús desde Henderson.
Los distintos sacerdotes que han ofrecido sus servicios fueron: Domingo Jaca Cortejarena, Julio Vicario , Edgardo Iriarte, Horacio Herrera, Carmelo Guadagnoli, y actualmente el Padre Oscar Abosaleh.

Francisco Madero

Desde el 29 de octubre 1889 se lo denomino “Centro Agrícola Colonia Salazar”, al asentamiento establecimiento en el lugar 10 años antes. Según algunas informaciones, don Raimundo Salazar, habría conseguido que lo acompañaran algunas familias por entonces. Prontamente y quien sabe que razón, (podría ser disputas por liderazgos), el pueblo se llamo Castelli, un par de años mas tarde Posadas, luego de un nuevo trazado, el 14 de septiembre de 1894 se decide definitivamente llamarlo Francisco Madero.
La llegada de ferrocarril data de 1898, y en ese mismo año se levanto la iglesia actual.
Entre los primeros pobladores podemos nombrar a:
Sebastián Eleano; Felipe Gorli; Zoilo Zaralegui; los Giussi y Zenón Oliva.

Su gente afanada por lograr objetivos comunitarios, tenía desde el 20 de septiembre de 1893, la Sociedad Italiana “Pace y Lavoro”, donde se intercambiaban opiniones de cómo introducir mejoras en la comunidad, trabajando para ello. Seis años después, la Sociedad Española de Socorros Mutuos, tuvo su inauguración un 12 de octubre, llegan a incorporarse al engrandecimiento de su “patria chica”. Los pobladores y familiares de Raimundo Salazar, comienzan en terrenos donados por este, la construcción de la Iglesia Nuestra Señora de la Merced, inaugurada el 24 de septiembre de 1901, (hace muy poco tiempo y con colaboraciones varias se refaccionó).
El visionario hombre, mostrando su confianza en el engrandecimiento del pueblo, hace construir en 1903, una mansión que aun hoy es orgullo en la arquitectura local, se encuentra casi frente a la estación de trenes.

Juan José Paso

Su historia está profundamente ligada al tren. Fue fundado el 3 de Enero de 1890 y su fundador fue Félix Lora, un maestro ambulante que se decía descendiente del rey Alfonso XIII de España.
Previamente en 1889 un grupo de renovadores vecinos constituyen en Juan José Paso, la 1º Cooperativa Agrícola; encargada de la venta de nada menos que 25.000 hectáreas que provenían de latifundios, destinada a la creación de una colonia agrícola. Esta entidad constituyó de manera directa la abolición de los feudos de la zona. Se distribuyeron las tierras de una manera verdaderamente provechosa. Se concretó la escrituración de 315 chacras, más de 100 quintas y cerca de 350 terrenos. Fue una posibilidad de convertirse en propietario de campos, chacras o terrenos. Paso tuvo gran cantidad de chacras aledañas, que proporcionaron subsistencia al pueblo. Es lamentable ver actualmente, que solo quedan unos campos chicos, el resto está en manos de capitalistas que adquirieron a muy bajos precios. Al no contar con estas explotaciones, los peones, que eran muchos y daban vida al pueblo desaparecieron.

El esplendor paso por la década del ´40, cuando todos adelantaban, tras un buen ciclo económico, entonces la población rondábamos 6.000 habitantes. Hoy es similar la cantidad de edificaciones, pero con casi la mitad de pobladores, los jóvenes que buscan estudiar, los jefes de familia que necesitan trabajar, fueron emigrando, los negocios de ramos generales que eran varios, vendían comestibles, artículos de almacén, materiales, insumos, repuestos e incluso acopiaban cereales de aquellos chacareros, con la llegada de los contratistas, fueron desapareciendo. Se perdió la esencia del chacarero, cuando por entonces las cosechas eran abundantes y había varios cerealistas. Fue perjudicial ciento por ciento.
Muy lamentablemente fue la década del ochenta, en que las inundaciones devastaron el campo y el pueblo, tanto que en marzo de 1987 el agua llegó a la plaza principal. Este problema por mas de veinte años, mas la desaparición del tren a fin de siglo, complicaron la vida de los “pasenses”, quebrando esperanzas y dejando dudas de recuperar los perdido. Pero los pueblos no claudican, es más, estas vicisitudes, no alcanzan para que estos hombres y mujeres con deseo de superarse, lejos de renunciar se esfuercen por encontrar caminos alternativos. Porque en definitiva siempre existen motivos por los que realmente vale la pena luchar.